Eu te cielo

Y eu te cielo como dijo Frida Kahlo.

Te cielo como el mar en el horizonte

Te cielo como la luna llena alumbra todo

Te cielo como minúscula estrella en el manto negro

Te cielo como el rayo a lo lejos y a veces cerca

Te cielo como lluvia sin luna ni sol 

Te cielo como la nube en el pico más alto y la niebla a ras de suelo

Te cielo como el verano, en rosas y naranjas, en azules y morados 

Te cielo como el universo infinito

Te cielo hoy 

Eu te cielo

Eu te cielo

Eu te cielo

Ser romántico no es eso

Qué bonito es el romanticismo aunque casi nadie lo entienda como tal. Y es que ser romántico no son unas velas con una bonita música, no es un precioso ramo de flores, ni una espléndida pedida de mano, ni pétalos de rosa esparcidos en ningún sitio… Esto, como muchas otras veces es más una desviación de la esencia; el romanticismo real es un sentimiento que brota, es una actitud, una mirada, una acción..

Al igual que reza Nietzsche en la portada de este blog, una vez más gana la naturalidad, todo lo que no va envuelto, pero sí las palabras que nacen de dentro, sí una sonrisa cómplice, sí un irrefrenable deseo de besar, abrazar a otra persona. Sí a esa sensación que te recorre el cuerpo de los pies a la cabeza (no hablo de orgasmos, que también).

Existe y no solo en el cine, ni en las canciones; existe en las personas, en su grado de emotividad y sobre todo en lo que la otra persona despierte en ti. Soy defensora de lo químico a ultranza; es decir, todo absolutamente corre por cuenta de nuestro organismo y sus niveles de según que neurotransmisores; pero aún así es obvio que algo o alguien hace que este se modifique; no sé si a nivel homeostático pero diría que sí. Sexualmente hablando todo el mundo es capaz de percibir esos cambios en su cuerpo, pero y ¿emocionalmente? Pues eso es el romanticismo. Mario Benedetti decía “que alguien te haga sentir cosas sin ponerte un dedo encima, eso es admirable”, y si no nos quedamos solo en la literalidad de la frase, define el concepto a la perfección.

Qué bonito es, la expresión de amor más verdadera, la que brota. Qué bonito es expresarse con un beso donde no toca, o un abrazo interminable e irrefrenable en un momento que no debería o incluso debiendo, qué bonito es un te quiero improvisado, el darse cuenta de que no puedes o no quieres vivir separado de otra persona; eso es romanticismo; no se trata de serlo o no, se trata de la capacidad de un sentimiento de provocarte una reacción tal que te lleve a una acción de ese tipo. Ser el receptor de cualquiera de todo lo anterior es, cuando es correspondido, una sensación que te recorre desde la punta de tus pies hasta tu cabeza (ese es el orgasmo emocional del que hablaba antes), emoción en estado puro, a veces pasión, dependiendo de cada persona, es seguro un desequilibrio homeostático, tiene que serlo.

El romanticismo son en esencia palabras y gestos no premeditados a tal fin, entonces nacen; y el entorno a veces ayuda (está claro que una noche de luna llena en sí es ya romántica por sí sola) pero no confundamos términos, y es que una acción con sentimiento que brota de dentro da igual al final si es a los pies de una chimenea o en un camino de cabras.

En el fondo no hacen falta tantas palabras para describirlo, quien ha tenido la suerte de vivir un momento romántico en realidad sabe cuál es el verdadero significado de esa palabra, aunque, a veces, probablemente se tendrá que definir de cara a la galería como no romántico; pues aunque todo lo envuelto y lo elaborado es bonito y se hace igual con sentimiento, si se trata de la definición correcta de la palabra, a mi juicio, ser romántico no es eso. Naturalidad en estado puro.

Lo esencial no es banal

De por qué las lecciones más importantes de la vida suenan a banalidades antes de convertirse en lección.

Qué banalidad es acordarse cada vez que te despiertas de que lo haces, cada vez que tienes la oportunidad de sentirte feliz, el sentir esa sensación reconfortante de buah, ¡qué bien! Una simple mirada al cielo, qué bonitos son los atardeceres, y el amanecer ya…  ¡Qué tienes tiempo! El mayor tesoro; pero que va… es difícil darse cuenta.

La verdad es que no hace falta hacer alarde de un positivismo desmesurado, parecemos la sociedad de las frases felices cuando ese no es el trasfondo real de la vida de cada persona; por eso mismo, porque somos personas, con nuestras emociones, positivas y negativas, e incluso a veces neutras, y es que se permite también tomarse un descanso emocional. Da la sensación de que todo está llegando a un punto de escaparatismo de locura. El pararse a analizar a las personas, especialmente a las más jóvenes, no da sino una respuesta de vacío en esencia, gran parte de la sociedad se forja en torno a unos ideales que no es que tengan o no sentido pero desde luego no da pie al autodesarrollo, en el sentido más subjetivo de la palabra; el escaparate de las redes sociales es tan sumamente influyente que la sociedad nos hace y no nosotros mismos y es una pena.

Solemos juzgar muy pronto; si tienes tanta pasión que se sale del escaparate, el que no la tiene es fácil que te tache como motivado, qué triste para el que lo piensa. Yo personalmente suelo admirar a las personas que se han cruzado así en mi vida, porque no hay nada mejor que vivir con pasión.

Al final, o al principio más bien, ves que en todo este proceso de desarrollo personal se nos van olvidando las cosas más importantes de la vida, porque en algún momento dejan de ostentar los primeros puestos del pensamiento para pasar a un segundo o tercer plano que saldrá a flote solo en los momentos en los que la vida nos los recuerde.

Si tuvieses la oportunidad de volver atrás en el tiempo o de volver a nacer, ahora que ya tienes algo de experiencia en la vida, sabiendo lo que sabes, ¿qué harías o qué piensas que tenías que haber hecho con tu vida?

Pues estás de suerte, has vuelto a nacer, cada día naces mientras estés vivo y si tienes la salud suficiente que posibilite hacer las cosas que hubieses hecho de retroceder en el tiempo, tienes todavía una fortuna mayor. Es fácil pensar -claro, si fuera más joven, si no tuviese cargas, si…Pero estás aquí y eso hace posible lo imposible.

No soy idealista, soy realista, se nos olvida que solo tenemos una vida, esa es la verdadera realidad y como dijo aquel sabio zorro interestelar, “Lo esencial es invisible a los ojos”; así que, puesto que solo con el corazón se puede ver bien, se me ocurren dos conclusiones, corazón es sinónimo de pasión y esta es clave, y dos, lo esencial nunca jamás debe ser banal.

No me crisis… o sí?

Y a veces en la vida te pierdes… Nada tiene que ver con sentirte más o menos feliz, ni más o menos activo, ni siquiera más o menos querido, hablo de la definición de perdido en sí.

De acuerdo que vivir dejando fluir es una de las mejores formas de hacerlo, pero qué pasa si en algún momento sientes que vas sin rumbo?

Tú, que no eres de planificar, a ti que nunca te han gustado las cosas programadas por el sin sentido de pensar que por el simple hecho de estar planificadas algo iría mal; tú que siempre te has creido ese tipo de persona a la que la vida solo le llevaba a improvisar y así dejando fluir llegaba todo… El creer que llega un día en que todo eso cambia es una falacia; sin embargo sí llega un día en que te parece que la falacia era exactamente lo que pensabas de ti, y es entonces cuando te sumerges en una especie de crisis de identidad. Y digo ” especie”  porque no es algo negativo, una crisis sí, pero la transformas en punto de partida.

Echas la vista atrás y ves cosas de todos los colores en tu vida, pero aún así el balance es positivo, tiene que ser positivo. Te estás dando cuenta ahora de que después de, a pesar de y al final gracias a lo vivido, has llegado a este punto de tu vida.

No es fácil tener todo claro, y se sabe que un estado de incertidumbre es el que más factura pasa a los seres humanos. Es posible que durante un tiempo pase desapercibido el hecho de no existir un rumbo, porque llevas una vida, que puede ser mejor o peor en algún determinado momento, pero marcada más bien por el hedonismo que nos caracteriza, buscando ese “hygge”, que da el nombre a esta página.

Pero a veces, en esos periodos en los que vas completando la vida aún dejándote llevar, incluso aunque te consideres “feliz”, incluso aunque tus necesidades estén satisfechas, de repente, un lapsus mental, estoy dónde quiero estar? Como dijo Walt  Disney, está lo que estoy haciendo llevándome al lugar donde quiero estar mañana? Y si.. y si hubiera hecho.. y si hubiera.. Pero tu mente rápidamente los bloquea, los condicionales en ese tiempo verbal no están permitidos en tu mente ni en tu vocabulario, no sirven.

Inevitablemente tu cerebro va recogiendo todos esos pensamientos y algunos se van hilando y fortaleciendo hasta que un día dejan de ser lapsus gracias a lo vivido, y es que tiene que ser gracias porque estás en crisis sí, pero siempre gracias a una crisis, gracias a un movimiento hay un cambio; y la suerte viene ahora, porque no será un cambio cualquiera , has tenido suficientes lapsus que junto a tus circunstancias te hacen ser capaz de pararte y pensar. Y por suerte, otra vez, te conoces y esa es tu mejor apuesta.

Y viene sin cesar a la mente un proverbio árabe, que ya conocías pero que ahora no te puedes quitar de la cabeza, y que aunque se sume en la ambigüedad de cada uno, es precisamente ahí donde reside la respuesta; ” no dejes que el niño que fuiste se avergüence del adulto que eres “.

Vista larga, paso corto y mala leche

Vista larga, paso corto y mala leche, son las tres cortas y concisas indicaciones que mi abuelo en su eterna y especial sabiduría nos regalaba para la vida.

Parece mentira que estas tres parejas de palabras que he oído a lo largo de mi vida una y otra vez, y que simplemente se deslizaban por mi mente sin darse importancia, guardándose en la memoria como marca o distintivo más que como humilde indicación, se tornen en lección en algún momento.

Porque cuando tienes una visión larga de la vida pasan varias cosas. En un sentido siempre se ha dicho que no hay que ser corto de miras y es que la vida nos ofrece infinitas posibilidades. Hay una frase que reza “no vivas el mismo año 75 veces y le llames vida”, y tiene tanta razón.. La palabra vida se corresponde con vivir, experimentar al fin y al cabo, llenarte de emociones de todas las clases.

En la vida existe entre las miles de clasificaciones, una más, y es que existen tres tipos de personas; los que tienen la vista corta, no es algo malo, pero puede que sí resulte insuficiente, es algo así como quedarte con el mismo sabor, vivir al 50 %; porque dice el refranero español que “más vale malo conocido que bueno por conocer”,  pero esta forma de vida aunque hace personas felices, se corresponde más con un eterno “Mito de la caverna” de Platón. Luego están, las personas con vista larga, pero meros espectadores; en ocasiones por querer y no poder, y en ocasiones porque aún pudiendo se hacen creer que no, o la no facilidad de salir de la zona de confort les abruma; es el peor de los tres tipos, vivir en un consciente sin vivir. Y por último están los que tienen esa vista larga que les permite ver más allá y que además la van ampliando a medida que avanzan sus pasos; su visión les deja ver todas las oportunidades y además aprovecharlas, y en el camino vivirán.

Pero con todo lo anterior, vista larga es también precaución. Se sabe que el ser observador te hace en la mayoría de ocasiones ganar la partida, y en la vida pasa lo mismo; hay que tener la vista larga en todos los sentidos; tiene que ser un lo veo y subo, esa es la mejor combinación.

Que dar los pasos cortos es lo correcto, se sabe, siempre en todos los aspectos. Porque la vida se saborea más a pasitos pequeños, porque siempre hay una solución más fácil si algo falla, porque aunque los pasos de gigante es algo que se suele valorar como positivo, en realidad cuando la meta llega, el haber degustado cada pequeño triunfo, y ver que cada paso vivido ha merecido la pena es una sensación maravillosa. Y es que se trata de eso, crecer, como el buen vino, como todo lo bueno, siempre a fuego lento.

La mala leche es la determinación, porque el tirarse a la piscina es algo infinitamente fascinante a veces, decir y hacer, pensar y hacer. Que solo le pongamos definición a la palabra problema cuando algo de verdad no tiene remedio, que mientras se trate únicamente de pequeños baches en el camino que se pueden pasar, los pasemos; porque como advierte el dicho, “todo pasa” y no hay verdad más verdadera. La palabra vida lleva implícito en su significado la fuerza, vitalidad debe ir de la mano con determinación; esa combinación crea el entusiasmo, clave secreta de la vida.

Aunque Vista larga, paso corto y mala leche se ha convertido en un distintivo, no es ni mucho menos la única lección aprendida;  concretamente hay una frase de Malcolm Muggeridge que encaja a la perfección en esta filosofía, “nunca olvides que sólo los peces muertos nadan con la corriente”, entonces vive

Que mi vida te esperaba

Que mi vida te esperaba.. como dice la canción, y es que lo tengo claro desde la primera vez que te vi.

Hay una frase de Oasis, que hace que mi mente vuele directamente a los  perfectos 9 meses que pasé contigo dentro de mí; los dos en perfecta sintonía, sentirte crecer, moverte, hablarte, imaginarte, tocarte.. pura naturaleza, no creo que experimente en esta vida sensación más maravillosa.

Ahora hace algo más de siete meses que te tuve en brazos por primera vez y me sentí la persona más afortunada del planeta, porque aunque tenerte dentro fue la mejor experiencia de mi vida, darte a luz superó todas mis expectativas. Un amigo recién estrenado papi me advirtió que ese amor iba en aumento día a día e increíblemente esas expectativas se siguen superando.

También ha habido momentos algo duros y nadie dijo que fuera fácil, pero la verdad es que lo bueno pesa tanto…Mirarte dormir es el mayor de los placeres, tienes el poder de hacer todo invisible solo con una sonrisa, tu manera de observar, de aprender, tu olor.. Lo mucho que te hace disfrutar cualquier tipo de luz, especialmente como miraste a la luna la primera vez.. Nos mostraste tu temperamento desde bien chiquitín y descubrirte cada día es más que la mayor fortuna.

Que mi vida ha cambiado es obvio, que tengo la necesidad de cuidarte y protegerte también , y que me abruman los pensamientos de cosas que quiero decirte y que me encantaría ser capaz de transmitirte es la mayor de las certezas ahora mismo en mi vida.

Ojalá sea capaz de ver tus sueños y encaminarte hacia ellos, siento que te lo debo; no espero de ti que seas nada, ni siquiera te animaré a que busques esa ambigüedad que es la felicidad, sólo espero que hagas lo que te gusta y que además seas capaz de disfrutar de ello.

Disfruta de todo mi amor, de cada momento bueno y de los no tan buenos aprende. Hace tiempo leí una frase que decía “odiar es para los flojitos, la gente fuerte ama, ama un montón” y eso espero de tu vida, amor por la vida, amor por los tuyos, amor por los demás, por los animales, por aprender, por descubrir, por sentir…

Siente mucho amor mi vida. Habrá veces que querrás odiar pero intenta entender, todo es por algo siempre. Si a lo largo de tu vida te equivocas, se consciente de tu error y por supuesto haz lo que puedas para enmendarlo, pero perdónate, cada minuto es un regalo.

Se tolerante, muy tolerante, que no pase nunca desapercibida por ti una persona en una mala situación; hay una frase que cita “cada persona que conoces está librando una batalla de la que tú no sabes nada, sé amable, siempre” ojalá se convierta para tí en un axioma. Y es que no es mi intención enseñarte un mundo de color de rosa, no es así como te lo quiero mostrar; la vida es durísima para muchas personas pero a la vez bellísima, y quiero que seas consciente de ambas cosas.

No te diré aquí que leas o que viajes pero sí que disfrutes la lluvia, que pises el césped descalzo, que mires al cielo y a la luna, el horizonte en el mar, y disfrutes el sonido de las olas; déjate impresionar por todo porque todo es impresionante.

Llena tu vida de música, ponle banda sonora siempre, aunque la de la mía ahora mismo se ha convertido en tu risa; como Jack Kerouac dijo “the only truth is music”; escucha música, mucha, y canta sea como sea tu voz, canta mucho.

Mi padre me enseñó a decir te quiero sin vergüenza siempre que lo sintiera, haz lo mismo; y mi madre no dudaba en darme mil besos cuando tenía ganas de hacerlo, haré lo mismo contigo. De mí espero que aprendas a sentir la belleza de un abrazo, para tu mami es la expresión física de amor más perfecta.

Y lo más importante, sé agradecido, porque siempre hay un motivo para serlo. De momento y pase lo que pase en tus 7 cortos meses de vida te has convertido en la suerte de la mía, gracias por tanto mi vida.