Alpes Oróbicos, autocaravaning Lombardia

Qué incredibile viaje! Son las palabras con las que tu memoria resume el recuerdo del viaje por la región de Lombardía, los no tan conocidos Alpes Oróbicos y los maravillosos lagos del norte de la Bella Italia.

Con llegada tormentosa, y no sólo por la lluvia, llegar a Lombardía en pleno otoño más bien tirando a invierno implica que el turismo no sea el que en otra época del año se puede recibir y por tanto los servicios quedan igualmente reducidos de forma que el destino te lleva; y puede ser que te lleve sin programarlo al más idílico de los rincones.

Los primeros rayos de sol de la mañana entran por la pequeña ventana pegada a tu costado, abres los ojos y ves el precioso Lago d’Isseo y tu cerebro solo te lleva a una acción, te empuja, porque puedes, solo tienes que abrir una puerta y bajar un par de escaleras.. Buongiorno mondo, buen hermoso día.

Amanecer en el Lago D’Isseo

El sentimiento en ese instante es más que apacible, la naturalidad con la que empieza el día en ese rincón del planeta hace que el momento no pueda pasar desapercibido para tu memoria.

Desde Riva di Solto, aunque te invada la perfecta sensación de cuando te encuentras entre montañas, no es posible percibir ni predecir la sensación que te envuelve cuando llegas a la región alpina; los Alpes Oróbicos se consideran prealpes pero su belleza no tiene que envidiar a lo que precede. Pararte en uno de sus pueblos o descansos de carretera solamente para observar es un verdadero espectáculo al que ninguna cámara o explicación hace justicia, sólo los ojos lo ven. Y aunque no sea el corazón de Suiza ni el tirol austriaco, podría en algún momento parecerlo.

Alpes Oróbicos

Todo el mundo conoce las ventajas de una autocaravana, pero hay destinos que hacen que percibas esas ventajas todavía con más fuerza; recorrer las carreteras de los lagos y decidir dónde situarías tu propio restaurante, no tiene de verdad precio.

En el recorrido que lleva a conocer todos los singulares lagos del norte de Italia, es fácil pasar de la región de Lombardía a la de Veneto con una banda sonora que bien podría ser la suave música de Enya por la facilidad con la que te deslizas por esas carreteras de bellos paisajes.

Llegar al Lago di Garda, y descubrir un ambiente diferente a los anteriores, con la sensación de que el postín tiene también cabida entre la naturaleza.

Los carteles que indican los kilómetros en la carretera son en realidad un reclamo, ya que es inevitable no acercarse a conocer también la ciudad de Romeo y Julieta, hermosa Verona con sus cartas a  Giulietta.

Cartas a Julieta

Un viaje de escasos cuatro días que se torna grande en la memoria, y es que como reza la frase de nuestro refranero, lo breve, si bueno…

 

La Teoría de James-Lange

¿Sonreímos porque estamos alegres o estamos alegres porque sonreímos? Y lo mismo con la tristeza, ¿estamos tristes porque lloramos? O por el contrario ¿lloramos porque estamos tristes?

Existe en psicología una teoría, la Teoría de James- Lange que básicamente plantea el dilema de quién vino antes el huevo o la gallina.

William James fue un señor que propuso, en contra de lo que se había dicho hasta el momento, que el sentimiento emocional era consecuencia y no antecedente de los cambios fisiológicos que provocan algunos estímulos; es decir, que un determinado estímulo producía una reacción fisiológica, y la percepción de ese cambio en el cuerpo era la que produciría la emoción.

Años  más tarde un fisiólogo danés llamado Carl Lange, propuso una teoría que aunque al margen de la anterior resultó ser algo similar. Es por ello que se denominó Teoría de James-Lange.

En definitiva, venían a confirmar que efectivamente estamos contentos porque sonreímos y no al contrario; por supuesto, otros autores no tardaron en refrutar la teoría por razones obvias defendiendo que las emociones anteceden a las conductas.

Pero en lo que a motivación se refiere, el nombrarla o recordarla resulta en ocasiones bastante útil.

En el caso de emociones como la sorpresa o el miedo por ejemplo, ciertamente  esta teoría no nos serviría de mucho, pero en el caso de emociones como la alegría se le puede sacar bastante partido. Y es que como el título del libro firma “poderosa mente“, y que verdad que es que, a excepción de si existe alguna patología, si aprendemos a llevarlo, nuestro cerebro está de nuestro lado.

Esto es evidentemente basado en la experiencia propia; cuando existe un día malo que radica básicamente en pensamientos negativos, el convencerse uno mismo de sonreír a destiempo hace automáticamente que nuestro cerebro que es muy listo, busque esas motivaciones que nos llevan a un estado de alegría y por lo tanto se mantenga esa sonrisa al haber provocado dicha emoción. Es decir, no es que la Teoría de James- Lange sea cierta, es que si quieres creerla en un determinado momento tu cerebro te ayuda a ello. Se podría aplicar la típica frase de “ver no es creer, creer es ver”, no hay cosa como el auto convencimiento; y si además te dices que es una teoría surte hasta más efecto.

Tampoco se trata de estar todo el día sonriendo, que da miedo, no es malo sentir las distintas emociones, pero sí que hay momentos en los que resulta que las emociones negativas que nos invaden son causadas verdaderamente por motivos banales, y lo habitual es que cada persona tiene su método para desquitarse, este es el mío.

Borderline, ese trastorno límite

Borderline, suena a límite, y eso es exactamente lo que es; la mente es poderosa y no hay nada más fuerte que un límite impuesto por ella. En este caso se trata de una personalidad límite, pero ¿al límite de qué? Pues de la vida en su totalidad, porque cuando padeces este trastorno psicológico muchas veces estás al borde, al borde del abismo.

Un día te despiertas y eres feliz, tienes a las personas que quieres, tienes tu casa, tu trabajo, te relacionas, eres libre, pero de repente dejas de serlo para ser preso de una ansiedad y un negativismo que te corroe, todo está mal, absolutamente todo, y no solo lo está sino que va a ir mal, y no hay salida. Emprendes acciones que te lleven a mitigar esos sentimientos, pero no haces si no incrementar ese sentimiento de culpabilidad que puede ser o no infundado pero desde luego sí magnificado, como todo lo demás.

Nadie lo entiende porque no tiene sentido, nada lo soluciona, la terapia, la medicación, el fallido intento tras intento de los tuyos.. Y de repente un día te despiertas y eres feliz, tienes a las personas que quieres, tienes tu casa, tu trabajo, te relacionas, eres libre otra vez , solo que no durará porque de repente tu mente te volverá a encerrar y cada nueva caída es más fuerte, y no sólo porque en realidad lo sea si no porque la percepción de los demás así lo es, lo que actúa como un reflejo que aumenta otra vez ese sentimiento de culpa y la vorágine se hace cada vez más profunda.

De puertas para fuera los periodos que percibes como buenos no son tal tampoco, sigue estando esa escasa o nula tolerancia a los problemas que se mezcla con una habilidad de manipulación especial. Un momento de júbilo sabes además que casi siempre precede a un cataclismo emocional sin ningún sentido , pero en realidad sí lo hay..

Pasados los años como todo en la vida no sólo aprendes a identificar las señales si no que vas encontrando respuestas, respuestas que aunque para muchos resultan banales, para una persona que en buena parte de su tiempo vital no ha sido controlador de sus impulsos, no lo son. Y entonces todo cambia, porque tu mente comprende, la madurez tardía ha llegado y has aprendido a identificar lo que antes no sabías.

Sin saberlo llegas a un estado de plenitud emocional que parecía que nunca tendrías y al que para llegar hace falta vivir una vida pero que tus vivencias al límite te han adelantado. Y un día te despiertas y eres feliz, tienes a las personas que quieres, tienes tu casa, tu trabajo, te relacionas, eres libre, pero por fin de verdad porque tu propia mente te ha enseñado ya y no será al menos de esto de lo que morirás.

Hay luz al final del túnel.

No me hace falta buscar exactamente los signos y síntomas que lo definen, por suerte o desgracia lo he vivido muy de cerca; y digo por suerte porque a pesar de todo te das cuenta precisamente de eso, de que la suerte te acompaña.

¿Qué es Fernweh?

Si escribimos la palabra Fernweh en un traductor, rápidamente nos responde con un bonito “pasión por viajar“,  pero en realidad, este vocablo germano dice algo más que eso.

Si preguntamos a un alemán, no es algo tan sencillo de expresar en castellano (claro está que mi pregunta fue hace años y hoy en día ya es un término bastante extendido). La respuesta a esa pregunta que obtuve en su momento fue exactamente: “esa palabra se usa cuando quieres expresar justo lo contrario a lo típico de los anuncios de turrón en Navidad”, nostalgia, pero en este caso no por el hogar, sino por lo más lejano.

Fernweh es una palabra de origen alemán que aunque actualmente se compara al tan explotado “wanderlust” en inglés, tiene un significado mucho más poético; su traducción inglesa nos dice “an ache for distant places; the craving for travel“, ansia por viajar, ansia, como un impulso al que hay que dar respuesta, una especie de dolor por los lugares lejanos, algo que crece en el alma, una necesidad. Probablemente hay que sentirlo para entenderlo ya que viajar es algo que en mayor o menor medida, más cerca o más lejos, nos gusta prácticamente a todo el mundo, pero Fernweh es más, es culturas, es lugares incluso algo inhóspitos, es mala climatología, es destinos tan diferentes que seguramente nos hagan abandonar en ocasiones nuestra zona de confort.

El que lo sufre está más bien ante un sentimiento, y se puede incluso sentir aunque no le hayas dado vuelo, como se siente un amor aunque sea como se dice “platónico”.  Led Zeppelin en su mítico Stairway to Heaven nos regala una frase que encaja a la perfección con el significado de Fernweh: “There’s a feeling I get when I look to the West and my spirit is crying for leaving”.

Y como sigue la canción, “It makes me wonder”… ese sentimiento te despierta ese interés que se convierte en nostalgia por lugares ni siquiera conocidos, lugares lejanos no solo en distancia sino en vidas. Y aunque en un mundo cada vez más globalizado, seguirá presente esa lejanía que nos despertará ese sentimiento de Fernweh en el horizonte.

Como dijo Kerouac…

” […] the only people for me are the mad ones, the ones who are mad to live, mad to talk, mad to be saved, desirous of everything at the same time, the ones who never yawn or say a commonplace thing, but burn, burn, burn like fabulous yellow roman candles exploding like spiders across the stars and in the middle you see the blue centerlight pop and everybody goes “Awww!”

Jack Kerouac, On the Road

Sorprendente Porto

Porto, una de esas ciudades que marca, autenticidad, más fáciles de recrear en la mente gracias a ese halo entre decadencia y progresismo que rápidamente se graba en la memoria en el rincón de los sentidos si sabes captar su esencia.

Llegas a Oporto por primera vez y sientes que tienes que sentirlo, como símbolo reconoces su puente de Luis I y su Ribeira y te encaminas dejándote llevar por ese encanto especial; da igual el tiempo, da igual la hora, por un momento da igual incluso la compañía, cuando bajas esa calle algo empinada que te lleva a la parte superior de ese icónico puente esquivando en paralelo los raíles del tranvía, y de repente estás ahí…  Probablemente el tiempo, esa brisa, esa suave lluvia, haga las veces de ese misticismo que envuelve al momento en que te asomas y eres por primera vez testigo de su especial belleza.

Puente Luis I

En una sola experiencia, ya te has prendado de la ciudad cuando todavía es de día; llega la noche, sin duda el mejor momento para recorrer su Ribeira, las vistas desde abajo a cualquiera de sus lados son hipnotizantes, sin rumbo un paseo te desliza por un abanico de sensaciones que llenan tus sentidos, una conjunción de decadencia y modernidad que de nuevo hace que quedes prendado de la ciudad de los rabelos.

Vistas desde el Puente a la Ribeira

Porto significa puerto, y como tal desde sus inicios ha sido ciudad de celtas, romanos, árabes y castellanos. En algún lado leí que en la ciudad nunca se instaló la clase aristocrática del país ya que principalmente se caracterizó por el comercio y eso es algo que quizás la embellezca más por el hecho de no existir en ella grandes monumentos o altivos palacios que en ocasiones resultan  embaucadores de atención para dejar que te abrume la ciudad en sí.

Con su fama de ciudad liberal y progresista ha sido cuna de importantes poetas y escultores y es aún hoy que es posible notar esa esencia, gracias a artistas que lo siguen eligiendo para deleite de sus observadores. Existe un rincón de parada obligatoria, el Cafe Majestic, que nos traslada directamente a los años veinte;  para mí, toda su belleza está en ese intento por desplazarnos mentalmente a esos años del Art Deco con sus personalidades ocupando las mesas en las que fluían las ideas y las conversaciones; es sencillamente algo bonito de imaginar.

Sin duda recorrer sus calles es el mejor deleite una vez has resultado ya atrapado por la ciudad; encontrarse con las emblemáticas fachadas de azulejos azul y blanco; iglesias, muchas iglesias; las vistas desde muchos de sus rincones y la maravillosa Estación de São Bento y el pintoresco y característico Mercado de Bolhao; muchísimos lugares que ver, unos aparecen en todas las guías, otros se van descubriendo, con suerte descubres rinconcitos como la Antiga Casa Ze Da Guida, el lugar es cuanto menos llamativo,  por su ubicación sobre todo, sentarse y disfrutar de su delicioso pescado con esas vistas tiene un encanto sumamente especial; como especial es visitarlo justo la última noche en este sorprendente destino, ese paseo de vuelta a la orilla del Douro cerrando el recuerdo de viaje con la misma sensación con que se abrió.

Pintorescas casitas
Precioso Porto

Como citó Nicolás Bouvier, “uno cree que va a hacer un viaje, pero enseguida es el viaje el que le hace a él”.

Buscando Hygge

Hygge es  es la expresión danesa sin traducción al español que habla casi casi de una forma de vida, su significado nunca podría ser literal en una sola palabra, pero de serlo  se acercaría meritoriamente al de felicidad; y es ahí  donde radica lo romántico de este concepto tan de moda actualmente.

Hygge ” La felicidad en las pequeñas cosas ” según el autor Meik Wiking,  podría traducirse en algo así como reconfortante, lo que te reconforta; pensar en algo que nos reconforte no es del todo difícil, la cosa más simple puede ser reconfortante en un determinado momento, e igual que una playa se hace a base de granitos de arena, como dice Shakespeare, he ahí la cuestión, ya que de momentos reconfortantes unidos está formado ese ente tan buscado y usado tan a la ligera a veces aunque de un término tan abstracto se trate, la felicidad.

Hygge es eso, buscar esos momentos de felicidad; aunque en esencia se basa en como dice Sandra Cañedo ” esa pasión nórdica por las velas, chimeneas, cosas hechas de madera, y tener un rinconcito donde acurrucarse con un libro y una porción de tarta “, la idea es sentirnos como en casa en el lugar donde estemos, sin móvil, sin preocupaciones, solo pensamientos ad hoc.

Es, en resumidas cuentas, el hallazgo del bienestar personal, compartir momentos con tu familia y con tus seres queridos y disfrutar de esa sensación tan bonita que nos produce algo tan factible como un cálido abrazo.

Existen mil formas de buscar y encontrar esos momentos reconfortantes que nos ayudan a disfrutar de esa felicidad existente en las pequeñas cosas. Para los daneses está en esencia en encontrar el lugar más acogedor de la casa, que suele coincidir con el emplazamiento de la chimenea, y disfrutar de esos momentos cálidos en familia; pero el quid  de la cuestión, es que saben hacer que esos pequeños placeres llenen de felicidad su vida, y dado que Dinamarca ha encabezado durante años la lista elaborada por la ONU que mide el índice de felicidad, no podemos si no importar al menos algo de esa filosofía.

 

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Sobre el blog,

Aventuras , desventuras, opiniones y sensaciones; y citas muchas citas.

Sobre mí,

Soñadora empedernida, inquieta de nacimiento y ansiosa muy ansiosa. No hay nada de lo que sepa mucho pero soy una entusiasta de todo, muy fácil de impresionar y sobre todo me encanta expresar, tanto y sobre tantas cosas diferentes que canso!